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Elecciones en Estados Unidos, ¿Qué esperamos?

Este 3 de noviembre se elegirá al presidente de la economía más importante del mundo, EEUU. Los dos candidatos representan propuestas y filosofías, en algunos casos, diametralmente distintas.

El Partido Demócrata, liderado por el ex vicepresidente Joe Biden, representa al electorado más liberal con corte social. Sus propuestas están en la línea de mayor gasto estatal, mayor regulación, protección del medio ambiente, mayores impuestos y crecimiento impulsado por el estado.

El Partido Republicano, liderado por el actual presidente Donald Trump, representa al electorado conservador con corte más de libre mercado. Sus propuestas están en la línea de un aparato estatal más pequeño, menos regulación, mejores condiciones comerciales con el resto del mundo, menores impuestos y crecimiento impulsado por el sector privado.

Ambos buscan el crecimiento, desarrollo y bienestar del país, pero con estrategias distintas. Ambos necesitan el apoyo del legislativo (congreso y senado) americano para efectuar cambios importantes de política y regulación.

Nunca ha habido tanta división en el electorado americano y hay mucha especulación sobre cuál podría ser el resultado de salir elegido uno u otro candidato.

¿Cómo funciona el sistema electoral americano? ¿Qué se elige en noviembre y por qué es importante? ¿Qué pasaría si sale uno u otro candidato? ¿Qué esperamos? ¿Cómo afecta esto a tus inversiones? ¿Qué recomendamos?

¿Cómo funciona el sistema electoral americano?

Es una democracia presidencial, con dos cámaras legislativas (senadores y diputados).

Existen principalmente dos partidos, el Demócrata y el Republicano. Entre los dos están representados la gran mayoría de americanos. Ambos tienen institucionalidad, continuidad y una larga historia. Los candidatos de cada partido se eligen en elecciones primarias, a la interna, por todos los militantes de ese partido.

El presidente de EEUU es elegido a nivel nacional, cada 4 años, de manera indirecta (en dos pasos). Primero el voto popular alimenta (pero no decide) los votos de cada colegio electoral (cada estado). Cada colegio electoral tiene un número de votos (según su número de habitantes, importancia económica, etc.) que suman 538 a nivel nacional. En un segundo paso cada colegio electoral utiliza sus votos para formalmente elegir al presidente. El candidato presidencial que obtiene 270 votos o más gana las elecciones.

El senado se elige a nivel estatal (2 senadores por estado) y se renueva por tercios cada 2 años. El cargo de senador dura 6 años, pero hay elecciones por un tercio del senado cada 2 años.

El congreso (diputados) se elige a nivel distrital y se renueva en su totalidad cada 2 años.

¿Qué se elige en noviembre y por qué es importante? Este noviembre se elige al presidente, a un tercio del senado y a todo el congreso.

Hoy, los republicanos controlan el senado y los demócratas controlan el congreso. Si el candidato presidencial elegido saca suficientes votos a nivel estatal y distrital, su partido podría pasar a tener el control de la presidencia, el senado y el congreso por los siguientes 2 años.

Esto es importante porque, de darse el caso, cualquier ley, reforma o iniciativa de ese partido podría ser aprobada durante los primeros dos años de gobierno, sin mucha oposición. Esta situación es poco probable (aunque ocurrió brevemente durante el primer gobierno de Obama) pero abriría la puerta a cambios de política más importantes.

¿Qué pasaría si sale uno u otro candidato?

En el fondo es lo mismo. El gobierno americano se maneja y funciona de tal manera que las directrices y políticas de fondo no cambian mucho en el corto plazo.

Hay un real balance de poderes. El presidente tiene más injerencia en temas internacionales y el legislativo en los temas internos del país. Ambas cámaras del legislativo (senado y congreso) tienen que aprobar los proyectos de ley y el presupuesto, y el presidente tiene que firmarlos para que entren en efecto (y siempre tiene la opción de ejercer su poder de veto y reiniciar las negociaciones).

Esta estructura obliga a los políticos a negociar, trabajar en conjunto y ponerse de acuerdo para sacar adelante al país. Cada dos años la población tiene voz, a través de las elecciones (senado, congreso y/o presidenciales), para mantener o ir cambiando la composición del estado.

Si bien los demócratas apoyan políticas más de izquierda y los republicanos tienen una agenda más de derecha, en la práctica ambos terminan siendo partidos de centro. Esto da estabilidad y continuidad al estado. Las estrategias son distintas y puede haber algunos temas que polarizan a la población (presión tributaria, medio ambiente, regulación del libre mercado, derechos individuales, gasto en programas sociales, etc.), pero al final del día, ambos partidos juegan bajo las mismas reglas y apuntan hacia el mismo norte.

¿Qué esperamos?

Es muy difícil predecir el resultado de una elección tan competida como esta. Si bien los medios de comunicación tienden a favorecer en gran medida a los candidatos demócratas, existe un voto silencioso que por lo general favorece a los republicanos.

La historia nos dice que en la mayoría de casos, los presidentes en su primer mandato tienen más probabilidad de ser reelegidos y eso beneficia a Trump. Al mismo tiempo, por sus formas y estilo de comunicación, Trump tiende a ser un candidato que polariza a los extremos y eso le podría jugar en contra.

Creemos que a pesar de la historia y de lo que pueda aparecer en la prensa, esta elección está lejos de estar definida.

¿Cómo afecta esto a tus inversiones?

El portafolio está hoy en su posición más conservadora desde que comenzamos hace 11 años. La historia nos dice que no existe correlación entre el desempeño de las inversiones y el resultado de las elecciones.

En el corto plazo, va a haber volatilidad (movimiento en los precios), en el largo plazo el resultado de las inversiones va a estar definido más por la recuperación económica que por un potencial cambio en el partido de gobierno.

Ambos partidos apuestan a reactivar al país, cada uno con su estrategia.

Los demócratas quieren gastar mucho más, incrementando el déficit y financiando parte de este con deuda e incrementos en los impuestos. El gasto podría reactivar más rápido la economía y el empleo, pero tener un impacto negativo de corto plazo en los resultados de las empresas (las cuales tendrían que pagar más impuestos). Su plan genera cuestionamientos sobre los niveles de endeudamiento del estado, sobre el atractivo de EEUU para hacer negocios y pone presión sobre el dólar.

Los republicanos quieren controlar el déficit, solo gastando lo necesario para que la economía se recupere por sí misma y dejando que el sector privado crezca con menos regulación y menos impuestos. Esto podría generar una reactivación más real de la economía, incrementando a su vez la recaudación de forma orgánica en el largo plazo. Su plan genera cuestionamientos sobre la velocidad de la recuperación y la ampliación de la brecha entre los sectores socioeconómicos.

En el corto plazo, el resultado de la elección puede generar expectativas y estas beneficiar temporalmente a algunas industrias o sectores, pero en el largo plazo ambos planes esperan lograr lo mismo, y la economía americana debería avanzar como lo ha hecho siempre. En ese sentido, pasada la turbulencia, las inversiones se deberían ver beneficiadas de la mano de la recuperación.

¿Qué recomendamos?

Sugerimos no especular. Los que especulan se equivocan y a la larga pierden.

El resultado de estas elecciones no va a cambiar en mucho el resultado de la recuperación americana. Este es uno de los motivos por los cuales invertimos en Estados Unidos, porque es el mercado más seguro, con más institucionalidad, con la moneda más sólida y con una economía que resuelve, se reinventa y avanza.

Nuestra recomendación es mantener el dinero que quieres cuidar en dólares, en un portafolio conservador y diversificado, invertido principalmente en las acciones y bonos de las mejores empresas de Estados Unidos, país que ha demostrado consistentemente su capacidad para cuidar y hacer crecer el dinero.

Así, si el mercado se mueve hacia abajo, tus inversiones se caen menos y se recuperan más rápido. Si aparecen oportunidades de compra, tienes la tranquilidad para tomarlas y para vender a medida que se recupera el mercado, como lo hemos venido haciendo.

Por nuestro lado, estamos monitoreando muy de cerca lo que viene sucediendo en el proceso electoral americano.

Si hubiera algún ajuste que hacer, te mantendremos informado para que juntos y de manera oportuna tomemos las mejores decisiones.