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Mercados latinoamericanos, ¿Por qué no los recomendamos?

Luego de la crisis del 2008, las inversiones en Latinoamérica cobraron gran popularidad. Las tasas de interés en EEUU estuvieron en niveles mínimos históricos por muchos años y las inversiones en otros países, menos afectados y con mejores tasas de interés, empezaron a ser más atractivas. 

Los bonos de compañías latinoamericanas de buena calidad pagaban intereses en promedio 2 a 3 veces mayores que los de EEUU. Una tasa de interés (cupón) mayor implica que el nivel de riesgo crediticio también es mayor.  Sin embargo, durante estos años de auge económico en Latinoamérica con poco ruido político, las inversiones en esta región se hacían más atractivas, ya que parecían ser de alto retorno con bajo riesgo.

No existe rentabilidad sin riesgo, y las tasas de interés altas del mercado latinoamericano estaban reflejando riesgos latentes de economías en vías de desarrollo, con una baja institucionalidad en sus gobiernos, con mercados financieros poco eficientes e ilíquidos (los precios no necesariamente reflejan los fundamentos de las empresas y la economía) y, en donde, en momentos de crisis las inversiones pueden perder mucho valor y demorar en recuperarlo.

Hoy ese riesgo de las economías latinoamericanas se hace aún más evidente para todos los inversionistas. Las acciones y bonos de las principales empresas latinoamericanas llegaron a experimentar una caída de -53% y -9%, respectivamente en la crisis de marzo del 2020. A la fecha, su recuperación es limitada y se mantienen aún -14% por debajo y solo +1% por encima, del nivel pre-pandemia. Como referencia, las acciones y bonos de EEUU acumulan una subida de +37% y +4%, por encima del nivel pre-pandemia. 

¿Por qué no recomendamos invertir en el mercado latinoamericano? ¿Por qué el mercado latinoamericano demora más en recuperar? ¿Qué podemos esperar? ¿Cuál es nuestra estrategia y cómo la seguimos? ¿Qué recomendamos?

¿Por qué no recomendamos invertir en el mercado latinoamericano?

Porque la economía latinoamericana tiene mayor riesgo político, por menor institucionalidad de los gobiernos, y porque sus empresas tienen mayor riesgo de crédito (posibilidad de impago).

Adicionalmente, el mercado financiero latinoamericano es poco eficiente, ilíquido (difícil comprar y vender) y con pocos participantes.

En los últimos 5 años, un portafolio típico de bonos latinoamericanos de buena calidad rinde en promedio, +3.6% anual en dólares y, en su peor mes (marzo 2020), se cae -10.3% (estos rendimientos no consideran la opción de que algún bono deje de pagar).

Por el contrario, como referencia, el Portafolio Modelo Gamnic – PMG (base sobre la cual invertimos el Fondo Independiente PMG FMIV), que invierte en EEUU, durante el mismo periodo, rinde +7.0% anual en dólares neto de comisiones y en marzo 2020, cae -6.3%.

¿Por qué el mercado latinoamericano demora más en recuperar?

Principalmente por dos motivos: (1) porque sus mercados financieros son ineficientes, y (2) porque sus empresas, economías e instituciones son frágiles.

Los mercados financieros latinoamericanos son ineficientes porque son concentrados, poco líquidos, y poco profundos.

Son concentrados porque pocos inversionistas grandes son tenedores de la mayoría de los instrumentos de inversión existentes. Esa situación limita la disponibilidad de inversiones en el mercado financiero.

Tienen poca liquidez porque el bajo número de participantes en el mercado dificulta la capacidad del inversionista para comprar o vender en cualquier momento.

La poca profundidad está relacionada también a la concentración del mercado. En momentos complicados, encontrar una contraparte dispuesta para comprar o vender se vuelve aún más difícil.

La fragilidad de sus empresas y economías es un reflejo de una estructura institucional poco sólida. Las reglas de juego para los empresarios no son 100% claras y previsibles.

La información no fluye de manera ordenada y transparente. El panorama político es cada vez menos estable, con lo cual el proceso de toma de decisiones se vuelve complicado.

Todas estas variables limitan la capacidad de las inversiones latinoamericanas, tanto acciones como bonos, para recuperarse.

¿Qué podemos esperar?

Hoy, dada la alta incertidumbre en el plano político y social en los principales países de la región, no solo los grandes inversionistas interesados en el potencial latinoamericano prefieren no participar activamente, sino que otros inversionistas externos y más chicos no se sienten suficientemente atraídos para asumir el riesgo.

En momentos de alta incertidumbre, los inversionistas alrededor del mundo priorizan las inversiones más sólidas. Mientras que el resto de inversiones se mantienen generalmente rezagadas o disminuyen (se caen).

En la medida que la incertidumbre continúe y el impacto negativo de la situación política se prolongue, el panorama para las inversiones latinoamericanas se complica.

¿Cuál es nuestra estrategia y cómo la seguimos?

Nuestra estrategia es evitar exponernos a estos riesgos. Para eso, mantenemos la filosofía de invertir en EEUU porque es el mejor lugar para cuidar y hacer crecer el dinero en el tiempo.

El mercado americano cae menos y se recupera más rápido. Su historia, solidez y tamaño lo convierten en el centro financiero del mundo. Es el más transparente (mejor información), el más líquido (se compra y vende muy rápido sin perder valor) y el más profundo (participan muchos inversionistas).

Sus empresas son las más grandes, prestigiosas e innovadoras del mundo, y continuamente aportan nuevos factores de productividad que se reflejan en un mayor valor de sus acciones y bonos (eficiencia).

Hay institucionalidad y reglas de juego claras y estables. Cuando hay incertidumbre, EEUU y el dólar son el mejor refugio para los inversionistas del mundo.

Dentro de EEUU, invertimos en una mezcla conservadora de acciones de las mejores empresas y bonos de la mejor calidad.

Con el tiempo y por el escenario actual de tasas bajas y alto nivel de riesgo político y social en Latinoamérica; esta estrategia ha comprobado ser no solo la mejor manera de cuidar los ahorros en el tiempo, sino también la más rentable.

A la fecha, el PMG desde su inicio, hace 12 años, viene rindiendo +5.9% anual en dólares neto de comisiones.

¿Qué recomendamos?

Recomendamos no especular con respecto a los mercados latinoamericanos. El precio por sí mismo no es una indicación de oportunidad.

Las oportunidades de valor dependen de varios factores, entre los cuales se encuentra el precio bajo, pero también características del mercado que permitan que la inversión se recupere y mantenga su valor en el tiempo.

En ese sentido, las inversiones en los instrumentos más eficientes y tradicionales de EEUU, como lo son los fondos (ETFs) de acciones y bonos, son la alternativa que recomendamos para preservar el dinero y participar del crecimiento de largo plazo.

El objetivo de siempre se mantiene: cuidar el dinero y hacerlo crecer consistentemente en el largo plazo.

Como siempre, quedamos a tu disposición para resolver cualquier consulta.